Un nuevo avance del centro comercial en su estrategia hacia una economía circular y una gestión de residuos sostenible y responsable
El Centro Comercial L’Aljub, gestionado por CBRE, ha sido reconocido oficialmente con la prestigiosa certificación Zero Waste (Residuo Cero), convirtiéndose en el primer centro comercial de la provincia de Alicante en conseguir este hito. Esta certificación avala el firme compromiso del centro con la economía circular y la correcta gestión de residuos. Este logro ha sido posible gracias a la colaboración con la empresa especializada ACTECO, que ha acompañado a L’Aljub en todo el proceso: desde el diagnóstico inicial hasta la implantación de mejoras y la auditoría externa realizada por la entidad acreditada LLC.
Entre las acciones implementadas destacan: diagnóstico ambiental y legal adaptado al centro y la implantación de sistemas de recogida selectiva y trazabilidad digital en tiempo real. Además de la formación y sensibilización del equipo del centro y el control de indicadores de mejora y auditoría externa.
“Conseguir la certificación Zero Waste representa mucho más que una distinción: es una muestra de nuestra forma de entender el presente y el futuro. Queremos seguir construyendo un centro comercial más eficiente, responsable y alineado con los valores que nos unen a la comunidad y al planeta”, ha destacado Daniel Párraga, gerente del Centro Comercial L’Aljub.
Por otra parte, Nuria Llorens, directora técnica de consultoría de ACTECO ha manifestado que “este logro es fruto de la colaboración entre nuestro departamento de consultoría y los responsables del centro comercial. Hemos trabajado de forma coordinada para identificar oportunidades de mejora, optimizar los flujos de residuos y garantizar el cumplimiento de los requisitos legales y ambientales”.
También es importante destacar que, este compromiso interno con el reciclaje se extiende a visitantes y clientes, quienes cuentan con un centro de reciclado, la ‘Eco Estación de Reciclaje’ que incluye contenedores para la recogida de papel, plástico, vidrio, bombillas, baterías, pilas, tóner, ropa usada y cápsulas de café. Además, a lo largo del año se organizan talleres y actividades orientados a fomentar la conciencia ambiental y a implicar a la comunidad en la correcta gestión de los residuos.